Si su hijo aletea las manos cuando está emocionado, se mece, gira, repite palabras o sonidos, o alinea sus juguetes, usted ha visto el stimming, abreviatura en inglés de conducta autoestimulatoria. Nuestra postura es directa: el stimming suele ser una parte sana y útil de cómo su hijo experimenta el mundo, y nuestra posición por defecto es no detenerlo.
Para qué sirve el stimming. Los stims ayudan a la regulación. Pueden liberar emoción, calmar la ansiedad, brindar una sensación sensorial reconfortante o ayudar a un niño a concentrarse. Todos nos autorregulamos: golpeteamos el bolígrafo, movemos la rodilla, enrollamos el cabello. En las personas autistas, los stims simplemente suelen ser más visibles.
Por qué suprimirlo es la meta equivocada. Los enfoques antiguos, centrados en la obediencia, a veces intentaban eliminar el stimming para que el niño “pareciera menos autista”. Nosotros no hacemos eso. Obligar a un niño a suprimir un stim le quita una herramienta para afrontar el mundo y puede aumentar su angustia. La comunidad autista ha sido clara, y estamos de acuerdo: el stimming no es algo que se deba entrenar para desaparecer.
Cuándo sí intervenimos, y cómo. Hay una excepción: un stim que causa daño (como golpearse la cabeza o morderse) o que realmente impide algo que el niño quiere hacer. Incluso entonces, la meta no es borrar el impulso, sino entender qué necesidad satisface ese stim y, junto con el niño, encontrar una manera segura de satisfacer esa misma necesidad. La función importa más que la forma. Y cualquier respuesta de seguridad sigue estándares clínicos estrictos: primero estrategias proactivas, el apoyo menos intrusivo que funcione, y nunca la intervención física como herramienta de enseñanza.
Para los padres: no necesita impedir que su hijo aletee en el parque. Un niño al que se le permite hacer stimming es un niño al que se le permite ser él mismo. Si una conducta específica está lastimando a su hijo, vale la pena conversarlo con su BCBA, pero el punto de partida siempre es el respeto.
Stimming es la palabra en inglés para la conducta autoestimulatoria: movimientos, sonidos o acciones repetitivas que una persona hace para regular lo que siente. Aletear las manos, mecerse, girar, tararear o repetir una palabra son ejemplos. En español también se dice autoestimulación o, simplemente, hacer stims.
Un stim es una sola de esas conductas. Viene de self-stimulation (autoestimulación). Cuando decimos que un niño “está haciendo stimming”, hablamos de que está usando un stim para calmarse, concentrarse o expresar emoción.
No. Todas las personas se autorregulan: mover la pierna, morder un lápiz, enrollar el cabello. En las personas autistas los stims suelen ser más frecuentes, más intensos o más visibles, y a veces cumplen un papel más importante para manejar el ruido, la luz o las emociones.
Aletear o sacudir las manos, mecerse, girar sobre sí mismo o girar objetos, alinear juguetes, mirar luces o cosas que dan vueltas, tararear, repetir palabras o frases (ecolalia), tocar ciertas texturas o caminar en puntas de pie. Cada niño tiene los suyos.
Por lo general, no. El stimming ayuda a su hijo a regularse, y suprimirlo suele aumentar la angustia. La excepción es un stim que le hace daño (golpearse, morderse) o que le impide hacer algo que él mismo quiere hacer. En esos casos, el objetivo no es eliminar el impulso sino entender qué necesidad cubre y encontrar, junto con el niño, una forma segura de cubrirla.
Cuando un stim causa lesiones, cuando aparece de repente o cambia mucho (puede ser señal de dolor, ansiedad o un cambio en el entorno), o cuando interfiere con el sueño, la alimentación o la escuela. Un BCBA puede ayudar a identificar la función del stim y a ajustar el entorno antes de pensar en cualquier otra estrategia.
Una buena terapia ABA no lo intenta. En Animate Behavior el stimming no es un objetivo de tratamiento por sí mismo; trabajamos sobre las habilidades que su hijo y su familia quieren desarrollar, con su asentimiento, y respetamos los stims como parte de quién es. Si quiere saber más sobre cómo trabajamos, lea qué esperar al comenzar la terapia ABA.