Si su hijo acaba de ser diagnosticado con autismo, es posible que sienta una docena de cosas a la vez: alivio por tener al fin respuestas, preocupación por el futuro, y una pregunta silenciosa debajo de todo: ¿y ahora qué hago?
Respire. Un diagnóstico no es un veredicto sobre quién llegará a ser su hijo. Es una llave: abre la puerta a comprensión, servicios y apoyos que antes no estaban disponibles. Su hijo es el mismo niño maravilloso que era el día antes de la cita. Lo que cambió es que ahora usted tiene un mapa más claro. Aquí le contamos cómo dar los primeros pasos con confianza.
No hay una manera “correcta” de reaccionar ante un diagnóstico. Algunos padres se sienten validados; otros sienten duelo, incluso cuando esperaban la noticia. Todo es normal. No necesita un plan para mañana. En los primeros días, dos cosas importan: siga queriendo a su hijo como ya lo hace, y reúna información al ritmo que pueda manejar.
Pida al clínico que hizo el diagnóstico una copia del informe completo de la evaluación. Normalmente incluye observaciones específicas, las fortalezas de su hijo, las áreas de necesidad y recomendaciones. Lo necesitará más adelante —para el seguro, para la escuela y para cualquier proveedor de terapia—. Léalo cuando esté listo, y no dude en pedir que se lo expliquen en lenguaje sencillo.
Varios sistemas pueden apoyar a su hijo, y muchas familias usan más de uno:
No tiene que navegar todo a la vez. Elija un punto de partida —normalmente su pediatra o su aseguradora— y siga el hilo.
El Análisis de Conducta Aplicado (ABA) es una de las intervenciones más estudiadas para el autismo. Practicado de forma ética e individualizada, puede ayudar a los niños a desarrollar habilidades de comunicación, de la vida diaria y sociales. Eso sí: la calidad importa muchísimo. Busque proveedores que centren el asentimiento y los intereses de su hijo, mantengan pocos casos por clínico y le traten a usted como un socio.
Usted no es el primer padre ni la primera madre en recorrer este camino, y no tiene que hacerlo en soledad. Los grupos de apoyo para padres, los autogestores autistas y otras familias pueden ofrecer una perspectiva que ningún informe puede dar. Muchos padres dicen que conectar con otros fue el momento en que el miedo empezó a ceder.
Mientras se sumerge en servicios y papeleo, vuelva siempre a esto: su hijo no es un problema por resolver. La meta de un buen apoyo no es hacer que un niño autista sea “menos autista”, sino ayudarle a comunicarse, crecer, sentirse seguro y prosperar siendo él mismo. Sus intereses, su alegría y su manera de ver el mundo son parte de quién es.
Animate Behavior es una práctica boutique de ABA, propiedad de BCBAs, en Emeryville, que atiende a familias de todo el East Bay —incluido Concord— con servicios en casa y en nuestro centro, en inglés y español. Si acaba de recibir un diagnóstico y no sabe qué sigue, contáctenos: llame al (510) 500-5124 o escriba a clientservices@animatebehavior.com, y un clínico le responderá dentro de un día hábil. Sin presión — solo una conversación.
Este artículo es información general, no asesoramiento médico. Hable con el médico o el equipo de atención de su hijo sobre las decisiones específicas para su hijo.