Cuando la gente piensa en comunicación, piensa en hablar. Pero el habla es solo una de muchas maneras de comunicarse, y para muchos niños autistas, no es la principal. Una convicción central en Animate es simple: todo niño se comunica, y toda forma de comunicación merece ser honrada.
Vale la pena detenerse en este punto. Una conducta que parece “difícil” suele ser un mensaje: Estoy abrumado. Necesito un descanso. Quiero eso y todavía no tengo otra manera de pedirlo. Cuando entendemos el mensaje detrás de la conducta, podemos enseñar una manera más clara y más fácil de enviarlo (los clínicos lo llaman entrenamiento en comunicación funcional), y la conducta original suele aliviarse por sí sola, porque ya no es lo único que funciona.
Esa es una meta muy distinta a simplemente detener una conducta. No estamos silenciando el mensaje; le estamos dando a su hijo un mejor micrófono.
Muchas familias temen que darle a un niño un dispositivo o un sistema de imágenes haga que “deje de intentar” hablar. Es un temor comprensible, y la investigación apunta en la dirección contraria. Los estudios encuentran de manera consistente que la CAA no frena el habla, y que en muchos niños de hecho apoya el lenguaje hablado, porque reduce la frustración y hace que el ida y vuelta de la comunicación sea gratificante. La CAA no es un último recurso ni un reemplazo del habla; es un puente que le permite al niño conectar hoy.
No privilegiamos las palabras habladas sobre las demás formas. Un niño que le entrega una tarjeta, hace una seña, toca una aplicación o le lleva al refrigerador se está comunicando con éxito, y eso merece el mismo respeto que una oración hablada. Nuestro objetivo es ampliar la capacidad de cada niño de expresarse de las maneras que funcionen para él, no forzar una única manera “correcta”.
Si se pregunta si la CAA podría ayudar a su hijo, pregúntele a su BCBA. Para un niño que ha estado esperando ser comprendido, la herramienta de comunicación correcta puede cambiarle la vida, y cuanto antes honremos todas las maneras en que ya se acerca a usted, más se acercará.
Este artículo es información general, no consejo médico. Hable con el médico o el equipo de atención de su hijo sobre las decisiones específicas de su caso.